

Probá un agente de ventas que atiende a esa persona en segundos, le recomienda con criterio y la acompaña hasta la compra.
El chat se abre abajo a la derecha. No hace falta WhatsApp ni teléfono: escribí y el agente te responde en segundos.
Es el agente de ventas que armamos con Agustín Lanús Wines, con sus etiquetas y su tienda online. Escribile como si fueras un cliente de la bodega y mirá cómo atendería a los tuyos.
Es lo que bajó nuestro propio tiempo de primera respuesta cuando pusimos MagnolIA a atender los canales de Enfoque Comercial, medido en 30 días. Donde esperás, perdés.

Premio Plata 2026 · Best Of Wine Tourism, Great Wine Capitals, por MagnolIA.
No hay guion. Pero si querés ver de qué es capaz, hacele estas preguntas en el orden que quieras.
“Quiero comprar vino pero no sé cuál elegir.”
Fijate si te pregunta antes de recomendar, como lo haría un buen sommelier.
“Busco un vino para regalar.”
Mirá cómo entiende la ocasión y a quién va dirigido.
Preguntá por cualquier vino de la bodega.
Descripción, precio y disponibilidad, sin vueltas.
“¿Qué vinos tienen puntaje de Robert Parker?”
Un dato delicado: el agente tiene que atribuirlo a la añada correcta.
“Quiero comprar este vino.”
Te lleva al paso siguiente con el link directo al producto en la tienda.
Hacele una pregunta que la bodega no le enseñó.
La regla de oro de MagnolIA: ante la duda, no inventa.
La conversación es la parte visible. Detrás hay un sistema pensado para vender.
A cualquier hora, en el canal donde te escriben: WhatsApp, Instagram, Messenger o la web.
Quién preguntó, por qué vino y en qué quedó. Datos propios de la bodega, no de un intermediario.
Cuando la venta necesita una persona, deriva con el contexto de la charla. MagnolIA no reemplaza al equipo humano: lo potencia.